El sol tiene grandes beneficios para la salud en cantidades moderadas y, de hecho, es imprescindible para la vida. Sin embargo, una exposición solar excesiva y descontrolada puede provocar daños en la piel, en los ojos y en el sistema inmunológico, así como una insolación.
El verano es la época por excelencia en la que tenemos que prestar atención a este importante órgano, con cuidados para prevenir el cáncer de piel, evitar las quemaduras y sortear las manchas y arrugas ocasionadas por el exceso de exposición solar.
Desde Policlínicas SEAP, centro médico aragonés, te damos una serie de consejos de prevención solar para este verano, más importantes aún después de unas épocas estivales en las que se ha producido una menor exposición debido a la COVID.
Una de las grandes funciones de nuestra unidad de dermatología es la prevención del cáncer de piel y su detección precoz. Aquí puedes pedir cita con tu dermatólogo o dermatóloga de confianza, para realizar tu examen periódico de la piel para detectar cualquier alteración.
¿Cómo cuidar la piel en verano?
Los dermatólogos insisten en que el sol está presente en todas las estaciones del año y en todos los contextos. Es decir, no hay que limitar la prevención solar a las vacaciones en la playa, sino que el cuidado de la piel debe estar presente siempre y, especialmente, en verano y durante las horas de máxima radiación.
A continuación, te damos algunos consejos para proteger tu piel del sol, tanto en la playa, como en cualquier jornada estival.
Tomar el sol con moderación
Evita los baños solares demasiado largos y no olvides tu protección solar en esos momentos. Evita tomar el sol en las horas de mayor intensidad de radiación ultravioleta, es decir, entre las 12:00 y las 17:00 horas.
Factor de Protección Solar (FPS o SPF) suficiente
Los seres humanos podemos soportar una exposición al sol de al menos 15 minutos sin quemarnos, pero, a partir de allí, nuestra piel comenzará a sufrir. Por eso, es importante utilizar cremas con un SPF suficiente, que nos brinden protección durante el tiempo que vamos a estar expuestos. El SPF 15 te protegerá durante mucho menos tiempo, así que es recomendable que, sea como sea tu piel, te protejas con una SPF factor 50. En el caso de los niños, sus cremas les protegen con un factor 50+.
Presta especial atención a la protección de tus manchas, cicatrices, lunares y tatuajes.
Cuidar especialmente la piel de la cara
Aplica crema solar con protección factor 50 a diario, aunque no vayas a la playa. La cara es una de las zonas más expuestas a la radiación solar. No olvides la protección de los labios, con un bálsamo labial con protección solar SPF. Si utilizas maquillaje, aplica primero tu crema hidratante habitual, una vez seca, la crema solar y, finalmente, la base del maquillaje.
Cuando llegues a casa, limpia la piel del rostro con un producto suave que elimine la suciedad sin alterar el manto ácido de la piel.
Hidratar la piel después del sol
Después de la ducha, utiliza crema hidratante para recuperar la humedad natural de la piel si has estado tomando el sol. Si estás de vacaciones en la playa o has ido a la piscina, no dudes en utilizar ‘aftersun’, una fórmula ideada para estas situaciones que hidrata y nutre la piel, además de aliviar el escozor en caso de que hayas tomado demasiado.
Prevenir el exceso de sudor
Es inevitable sudar en verano, pero trata de que el sudor no sea excesivo con zapatos frescos como sandalias y con ropa ancha y de colores claros. De esta forma, evitarás rozaduras y picores. Por supuesto, camina por la sombra en las horas de más calor.
Utiliza sombrero y gafas de sol
Las gorras, pañuelos y sombreros te ayudarán a protegerte del sol tanto en la playa como caminando por la calle. Cuida tus ojos con gafas de sol con cristales homologados y resistentes a la luz ultravioleta. En este sentido, es importante hacer una pequeña inversión en salud y no utilizar modelos que no cumplan los requisitos, más allá de con fines estéticos.
Protege especialmente a los niños
Como explica Fundación Piel Sana, los niños reciben 3 veces más radiación ultravioleta que los adultos. Especialmente en verano, los menores pasan una alta cantidad de horas expuestos al sol debido a las actividades de ocio y deportivas. Recuerda que “la piel tiene memoria” y que su piel es muy delicada, por lo que una quemadura solar puede tener repercusiones para su salud en etapas posteriores de la vida.
Asimismo, es importante transmitir a las nuevas generaciones el mensaje de prevención frente al sol y hacer de la fotoprotección un hábito, no solo en los días de playa.